El Asma bronquial es una enfermedad crónica y como tal requiere un tratamiento prolongado. También siendo una enfermedad multifactorial (producida por distintos mecanismos y provocada por numerosas causas), su tratamiento debe adecuarse a cada paciente.

Su tratamiento varía según la causa que la produce y según su grado de intensidad: leve, moderada y severa.

Debemos considerar cuatro puntos básicos en el tratamiento del Asma:

a) La educación: el paciente debe conocer su enfermedad, sus características, el grado de intensidad de la misma, qué provoca sus crisis, y cómo prevenirlas y comenzar a tratarlas, aún antes de consultar a su médico.

b) El control ambiental: en el Asma alérgico (lo son la mayoría), es de suma importancia que el paciente evite el contacto con las sustancias a las que es alérgico, y con los irritantes de las vías aéreas, en especial el tabaco. La importancia del Control Ambiental nos obliga a dedicarle al mismo un cuadernillo de FUNDALER.

C) La inmunoterapia (vacunas): de suma utilidad en el Asma alérgico, ya que permiten disminuir específicamente la sensibilidad alérgica de los pacientes. Las vacunas por vía subcutánea han demostrado su efectividad en numerosos trabajos científicos. Disminuyen después de un tiempo las crisis y el consumo de medicamentos, pero no son un calmante del espasmo bronquial; incluso debe evitarse su aplicación durante una crisis. En los últimos años se han logrado vacunas , por vía sublingual, también efectivas las que  tienen la ventaja de ser mejor aceptadas por los niños y por algunos adultos, ya que las mismas  son indoloras. Estas vacunas deben ser indicadas exclusivamente por el alergólogo y su aplicación y duración controladas por el mismo.

d) El tratamiento farmacológico es cada vez más efectivo debido a los modernos medicamentos.

Según el Consenso Internacional para el Tratamiento del Asma, para que éste sea exitoso debe alcanzar los siguientes objetivos:

-Mantener el control de los síntomas.

-Evitar las crisis.

-Mantener el funcionamiento pulmonar dentro de los límites normales, en lo posible.

-Mantener una calidad de vida normal, permitiendo un buen descanso y la práctica de ejercicios y deportes.

-No producir efectos adversos.

-Prevenir complicaciones del Asma.

-Prevenir la mortalidad por Asma.

En todas las enfermedades alérgicas y también en el Asma debemos diferenciar el tratamiento preventivo, de la crisis y el tratamiento de la crisis.

Medicamentos preventivos: son aquellos que se toman en forma continuada y con los que se busca evitar la aparición de crisis de asma. Son más efectivos en los niños.

Tenemos medicamentos  con acción broncodilatadora, para el tratamiento de las crisis, pero que también suele usárselos como preventivo. Los más utilizados son el Salbutamol, el Fenoterol y el Salmoterol. El Salbutamol por su acción rápida es el que más se utiliza en la crisis de asma mientras que el Fenoterol y el Salmeterol se utilizan más bien como preventivos.

Los anticolinérticos (Bromuro de Ipratropio) tienen una menor acción broncodilatadora que los citados anteriormente pero son de utilidad cuando el asma está asociada a una bronquitis crónica o a una fibrosis pulmonar.

En nuestro país existen asociaciones de estos medicamentos, que potencian la acción de los mismos y que en algunos pacientes pueden ser de suma utilidad.

Estos medicamentos se administran en aerosol , con la ventaja de actuar directamente sobre el bronquio, absorbiéndose muy poco y actuando en forma más rápida que por vía oral. También existen inhaladores de polvo seco, que  son más fáciles de usar que los aerosoles habituales.

Los aerosoles para ser bien utilizados  requieren un APRENDIZAJE de la técnica correcta. En un estudio reciente se observó que el 80% de los asmáticos lo usaban incorrectamente. La técnica correcta es la siguiente:

1- Sacar la tapa y sacudir el inhalador, colocándolo hacia arriba.

2- Colocar la cabeza levemente hacia atrás y expulsar el aire lentamente.

3- Colocar el inhalador, en una de las siguientes posiciones:

a) Boca abierta y el inhalador de 2 a 5 cm. de la boca.

b) Usando un espaciador.

c) Cerrando los labios alrededor de la boquilla.

4- Presionar el inhalador para que libere la medicación, en el momento en que comienza la inhalación.

5- La inspiración debe ser lenta y profunda.

6- Retener la inspiración durante unos 10 segundos para permitir que la mediación llegue a los pulmones.

7- En caso de estar indicado un segundo disparo, esperar 1 minuto para permitir que el segundo disparo llegue mejor a los pulmones.

En niños menores, en ancianos y en aquellos que no coordinen adecuadamente la inspiración con el disparo del aerosol, o cuando el mismo les hace toser, es de suma utilidad el uso de los Espaciadores. La manera correcta de usarlos es la siguiente:

1- Correcta colocación del aerosol presurizado en el espaciador.

2- Sacudir el inhalador antes de usarlo.

3- Colocar correctamente el espaciador en la boca, cerrando los labios alrededor de la boquilla. En los niños pequeños usar el espaciador con mascarilla.

4- Exhalación adecuada antes de hacer el disparo.

5- Presionar el aerosol e iniciar la inspiración que debe ser lenta y profunda, reteniendo el aire unos pocos segundos. Repetirla 2 veces más.

6-Si tiene indicado dos disparos del medicamento, esperar un minuto y repetir los pasos.

Corticoides: hoy se considera el asma como una enfermedad inflamatoria y los corticoides constituyen el mejor antiinflamatorio. Existen actualmente corticoides que actúan por vía inhalatoria directamente sobre los bronquios, que a las dosis habituales no pasan al resto del organismo, motivo por el cual no producen los efectos secundarios de los corticoides por vía general (oral e inyectable). En nuestro país contamos con la Beclometasona, Budesonida,  Fluticasona y  Mometasona y Sicloserina. Con estos medicamentos hoy son muy pocos los pacientes asmáticos que no pueden controlar sus síntomas de manera efectiva, permitiéndoles no presentar crisis.Sin embargo hay casos en que los corticoides inhalados a pesar de las dosis prescriptas no se obtienen los efectos deseados. En esos casos hay que recurrir a los corticoides por via oral ó inyectables hasta que hagan el efecto deseado, y una vez logrado esto, suspenderlos y volver a administrar los corticoides por vía  inhalatoria. Los corticoides más usados por vía oral son la Prednisona, la Betametasona, la Dexametasona y la Hidrocortisona, así como también el Deflazacort. De los corticoides inyectables hay uno de acción prolongada y  otros de acción rápida en la crisis aguda. Ambos deben ser indicados exclusivamente por el médico. Existen sin embargo algunos pocos pacientes corticoideo-dependientes, que deben tomar continuamente corticoides por vía general. Estos pacientes requieren un control estricto del especialista para evitar los efectos secundarios de los mismos.

De los corticoides inyectables hay uno de acción prolongada y otros útiles en la crisis aguda de acción rápida. Ambos deben ser indicados exclusivamente por el médico.

Manejo del asma por zonas: Se utilizan los colores del semáforo. Para el mismo se requieren mediciones periódicas del Flujo Pico, y el médico tratante debe indicar qué medicamentos deben usarse en cada una de las zonas; no es aconsejable la automedicación. La zona verde, con valores de Flujo Pico entre el 80% y 100% de los valores habituales para el paciente, significa vía libre y que el asma se encuentra bajo control. La zona amarilla, con valores entre el 50% y el 80% señala precaución, y que es necesario ajustar la medicación indicada por el médico, para regresar a la zona anterior. Si esto no se consigue debe consultarse al médico. La zona roja con valores menores al 50% significa peligro-urgencia; el paciente suele tener fatiga marcada incluso en reposo, debiendo acudir urgentemente al médico o a un servicio de emergencia.

El Tratamiento de la crisis: debe ser precoz. Cuanto más rápidamente se haga, más fácilmente cederá la crisis y menor será la cantidad de medicación necesaria. Por ello ante la aparición de una crisis que no cede con dos disparos de un aerosol broncodilatador, repetidos a los 5 minutos, o con la medicación que su médico previamente le había indicado para su tratamiento de control, debe ponerse en contacto con el mismo  para que le indique la medicación a tomar, y si no lo localiza acudir a un servicio de urgencia.

El moderno tratamiento del Asma permite asegurar a los pacientes una vida plena, sin limitaciones escolares, laborales ni deportivas

Dr. Luis Daniel Cortigiani

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