Mitos y realidades sobre el asma y la alergia

El Asma es una de las afecciones que más ha aumentado en los últimos años, tanto en número de personas que la padecen, como en gravedad. Se considera que uno de cada cinco argentinos padece alguna enfermedad alérgica, y la mitad de éstos son asmáticos. Es decir que en la Argentina hay más de 4 millones de asmáticos. Tiene gran importancia social, ya que son numerosos los argentinos que no concurren a clases o al trabajo por padecer asma. ¿Cuáles son los temores más comunes y los mitos o falsas creencias construidos alrededor de estas enfermedades?. Trataremos de esclarecer algunos de ellos.

Temor a los Corticoides: hoy se considera el asma como una enfermedad inflamatoria, inflamación que es en la mayoría de los casos alérgica, siendo muchas veces el corticoide el tratamiento de elección.

La mayoría de los alérgicos teme erróneamente usar corticoides. Se habla mucho de sus contraindicaciones y efectos secundarios, del riesgo que lo usen los diabéticos, embarazadas, ulcerosos, tuberculosos y pacientes con trastornos nerviosos profundos. En estos casos deben ser usados sólo con control médico riguroso, lo que permite que la mayoría de los pacientes lo puedan tomar sin riesgo. Como un importante beneficio aparecieron en los últimos años los corticoides en aerosol que al inhalarse, actúan directamente sobre las vías respiratorias, sin prácticamente absorberse, motivo por el cual actúan sólo donde se necesitan, sin producir  los efectos no deseados y las complicaciones que pueden producir los corticoides que se administran en comprimidos o ampollas en forma prolongada y sin control médico.

Temor a los Aerosoles: es un temor del cual los médicos hemos sido los responsables, al inculcar a los pacientes la necesidad de usarlo con precaución y sobre todo a no excederse en el número de aplicaciones.  Hoy los medicamentos que se usan en aerosol, prácticamente carecen de riesgo. Esto, sumado a la rapidez con que actúan, mucho más rápida que la vía oral, y por su acción local que disminuye mucho los efectos secundarios, hacen que en muchos casos sea la mejor manera de administrar los medicamentos para el asmático.

¿Tengo Asma o tengo Alergia?: es muy común considerar el Asma y la Alergia como dos padecimientos diferentes: el primero grave y la segunda benigna. La Alergia que significa “reacción diferente”, no es una enfermedad en sí, sino una condición de algunos individuos que reaccionan, ante el contacto con sustancias con las que convivimos continuamente sin problemas, produciendo en ellos una reacción (la reacción alérgica), que desencadenará distintos síntomas o enfermedades según el órgano donde se produzca la misma. El Asma es la enfermedad en que la “reacción alérgica” se produce a nivel de los bronquios. Es decir que el alérgico puede ser asmático o no.

De Asma nadie se muere: hace 30 años se consideraban los pocos casos de muerte por Asma como debidos a la sobredosis o intoxicación por exceso de ingesta o de inhalación de las antiguas drogas antiasmáticas. Hoy se han visto casos de muerte por Asma, cuyo número, si bien escaso, está aumentando, siendo su causa aún desconocida. Una posibilidad sería la falta de tratamiento, o uno inadecuado o insuficiente.

El Asma produce insuficiencia cardíaca: es otra falsa creencia, ya que el asmático tiene las mismas posibilidades de llegar a tener insuficiencia cardíaca que una persona sin asma.

El Asma se cura por sí sola, en la pubertad: hay algunos chicos asmáticos que curan su enfermedad en la pubertad espontáneamente. Pero es un error médico relativamente común, no efectuar tratamiento en niños a la espera de la pubertad. Esto implica el que el paciente siga teniendo crisis durante muchos años, y lo que es más grave, la posibilidad que de este modo, cuando llegue a la pubertad la enfermedad haya producido ya complicaciones que quedarán de por vida e impedirán una curación.

Adicción y Acostumbramiento: falso. Los nuevos medicamentos antiasmáticos prácticamente carecen de estos efectos. El asmático los usa sólo cuando los necesita (No adicción) y continúan siendo efectivos aún cuando se los use durante mucho tiempo (No acostumbramiento).

Asma=Invalidez: falso. El asmático, salvo un porcentaje mínimo constituido por los asmáticos graves, dista mucho de ser un inválido, ya que tratado adecuadamente puede desarrollar cualquier tipo de actividad laboral y deportiva.

.El Asma es psicológica: falso. El ser humano es una unidad psicofísica. El factor psicológico juega un papel importante en todas las enfermedades crónicas, desencadenando o exacerbando las afecciones. Lo mismo sucede en el Asma y en otras enfermedades alérgicas. Esto no significa que el Asma sea una enfermedad psicológica pura, ya que necesita un terreno alérgico o no, que permita que el factor psicógeno entre otros, posibilite la aparición de las crisis.

El Asma se hereda: falso. Lo que se hereda es la predisposición alérgica. Un niño con antecedentes alérgicos en la familia tiene más posibilidades de llegar a tener Asma u otra enfermedad alérgica. Pero muchas veces puede ocurrir que un chico de padres asmáticos y/o alérgicos, no llegue a tener asma.

El asmático no debe practicar deportes: falso. El asmático puede y debe practicar deportes. Muchos campeones olímpicos han sido asmáticos. De los deportes el más asmógeno es la carrera y el menos asmógeno la natación. En los casos de Asma por Ejercicio, pueden practicarse deportes, con medicación adecuada tomada minutos antes de comenzar éstos, impidiéndose de este modo la aparición de crisis durante el mismo.

Las enfermedades alérgicas aparecen sólo en la infancia: falso. Cuando más importante es la predisposición alérgica, más temprana suele ser la aparición del Asma. Pero las enfermedades alérgicas pueden comenzar en cualquier época de la vida, incluso en la edad madura.

La Alergia es contagiosa: falso. El que en una familia pueda haber varios miembros con enfermedades alérgicas, se debe a la predisposición genética, nunca al contagio.

Las vacunas no son útiles: falso. Cuando se comprueba alergia a pólenes, ácaros, hongos de la humedad y otras sustancias que penetran al organismo por vía inhalatoria y sobre todo cuando la reacción a los mismos es retardada, las vacunas son de suma utilidad. Deben ser indicadas exclusivamente por el alergista.

La embarazada asmática no debe efectuar ningún tratamiento para su asma: falso. La asmática que se embaraza debe continuar efectuando su tratamiento. Ello permite en la mayoría de los casos, que no se produzcan complicaciones y que la criatura no sufra las consecuencias de una crisis de asma de su madre. Hay algunas asmáticas que mejoran de su asma durante el embarazo y otras que empeoran. Incluso una asmática puede evolucionar en forma diferente en sus distintos embarazos. Con control médico una embarazada, puede seguir con sus vacunas y hasta puede tomar corticoides si ello es imprescindible para controlar su enfermedad.

El alérgico a medicamentos es alérgico a todos los medicamentos: falso. El alérgico a medicamentos suele serlo habitualmente a un medicamento y no a todos. Es muy importante en estos casos que el paciente no reciba el medicamento responsable, para lo cual deben efectuarse pruebas que permitan asegurar qué remedios puede recibir sin riesgo. Incluso cuando es imprescindible que reciba el medicamento culpable, muchas veces puede hacerse una hiposensibilización rápida, con el paciente internado. En alergia a medicamentos es fundamental la prevención de la alergización (= hacerse alérgico a una sustancia), y cuando ésta ya se ha producido, hay que prevenir los accidentes que se puedan producir por la administración del medicamento responsable.

Los niños alérgicos no deben vivir con animales: esto es cierto sobre todo en los dos primeros años de vida, ya que es muy común en estos casos que los niños se hagan alérgicos a las secreciones cutáneas de perros y gatos y en éstos también a la saliva. Deben evitarse pájaros y otros animales con pelos y plumas. Si la convivencia es inevitable, debe impedirse que estén en el dormitorio y además se debe lavar a los animales prolijamente, una vez por semana. Los mejores animales para el niño alérgico son los peces.

¿Qué alimentos producen alergia?: los que producen alergia más frecuentemente son los mariscos, pescados, chocolate, frutilla, cítricos, embutidos, tomate y en el niño pequeño la leche de vaca, pero se puede ser alérgico a cualquier alimento.

¿Se puede saber si un niño va a ser alérgico?: Sí. Cuando un niño tiene antecedentes alérgicos en la familia, es útil hacerle un análisis (dosaje de IgE), preferentemente en la sangre del cordón umbilical, durante el parto. Es un análisis totalmente indoloro y cuando la IgE está elevada deben tomarse las medidas de precaución necesarias para evitar que el niño se alergice. Este análisis puede hacerse en sangre a cualquier edad.

¿Se puede prevenir la alergia? Sí, en parte. Cuando un niño tiene antecedentes alérgicos en la familia y cuando tiene un nivel de IgE elevado es muy importante realizar un régimen alimenticio y un Control ambiental. De esta manera disminuiremos las posibilidades que se haga alérgico a los alimentos y a las sustancias que lo rodean.

¿Las enfermedades alérgicas deben tratarse precozmente?: Sí. Cuanto más rápidamente se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades de éxito y menores las de complicaciones.

¿Las infecciones producen asma?: Cuando hay un terreno alérgico las infecciones virósicas, sobre todo del aparato respiratorio, son la causa más importante de broncoespasmos en el niño.

¿Cuándo debe verse a un Alergista?: Cuando un paciente presenta Asma, el alergista puede ayudarlo a controlar y eliminar sus síntomas. Es importante el tratamiento de otras afecciones alérgicas “menores”, tales como rinitis o urticarias, que sin ser graves impiden una buena calidad de vida.

Dres. Natalio Salmun y Luis M. Salmun

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