Picazón nasal
Estornudo
Secreción nasal
Obstrucción nasal
La picazón nasal, a la que también llamamos prurito nasal es muy frecuente. A veces, también pican el paladar, los ojos y los oídos.
El estornudo es repetitivo, desde dos a tres veces seguidas, hasta muchas más, como diez o quince; es lo que llamamos estornudos en salvas. Cuando esto último ocurre el paciente queda con una sensación de agotamiento.
La secreción nasal puede ser totalmente acuosa. El paciente dice, tengo como una canilla en la nariz. Usa una gran cantidad de pañuelos. La secreción, también, puede ser algo más espesa, como clara de huevo, o bien tornarse en amarillenta, verdosa o verde-amarillenta.
La obstrucción nasal, al paso del aire, puede ser casi completa o completa lo que obliga a respirar por la boca con la consiguientes molestias, como su sequedad, ardor en la garganta y propensión a la sinusitis. Además, la misma obstrucción impide que las secreciones se eliminen por la vía anterior nasal y obliga a que se deslicen por la parte posterior de la nariz, lo que llamamos catarro nasal posterior descendente, acumulándose allí y expectorándolas, o, lo que es más frecuente deglutiéndolas. Esta secreciones irritan la faringe con sensación de ardor, carraspera y frecuentemente, tos, e, incluso, irritación de la laringe con aparición de disfonía.
Cuando la inflamación nasal es muy intensa puede haber disminución del olfato, hiposmia o ausencia total del mismo, anosmia.





