- Se basa, primordialmente, en la historia clínica. En los síntomas que espontáneamente refiere el paciente y en el interrogatorio hecho por el médico para recabar información en las respuestas positiva o negativas a las preguntas dirigidas que realiza el especialista.
- En el examen físico del paciente.
- En la obtención de imágenes si el médico considera que fueran necesarias.
- En los datos del laboratorio.
- En los tests cutáneos
Para determinar la causa alergénica de los elementos causales, sospechosos, mencionados más arriba, se realizan las pruebas cutáneas, que consisten en colocar un extracto, en suspensión, de los mismos. En general, en la cara volar de los antebrazos y hacer una punción (prick , en inglés) en la piel a través de dichos extractos, con un punzón que no tiene más de un mm de longitud para que no atraviese más allá de la epidermis y evitar su sangrado. Después de un intervalo entre 15 a 30 minutos se observa donde se pincharon los extractos y aquel donde se vea la formación de una pápula con una areola eritematosa puede ser considerado responsable de la reacción alérgica nasal, es decir, es una reacción positiva.
Colocación de los elementos sospechosos
Resultado de la punción



